Cafés literarios y tertulias célebres

Antes de que existieran las redes sociales, los pódcast, los congresos culturales y las plataformas digitales, buena parte de la conversación intelectual europea tenía una dirección bastante más sencilla: una mesa, varias sillas y unas horas por delante.

Los cafés, las cervecerías, los salones particulares, las redacciones, los ateneos y determinados restaurantes fueron durante generaciones lugares donde escritores, periodistas, artistas, filósofos, científicos y políticos no solo acudían a beber o a comer. Allí se discutía. Se conspiraba. Se polemizaba. Se publicaban ideas antes de que llegaran a los libros. Se establecían amistades, enemistades, alianzas literarias y también carreras enteras.

La historia de la literatura está llena de nombres célebres, pero detrás de muchos de ellos existe una geografía menos visible: la de las mesas en las que esos nombres coincidieron.

Madrid tuvo el Fornos, el Pombo, el Levante, el Comercial, la Granja El Henar y la Cacharrería del Ateneo. París convirtió el Flore, Les Deux Magots, La Closerie des Lilas y La Rotonde en escenarios de la vida intelectual del siglo XX. Viena hizo del café una auténtica institución urbana. Lisboa tuvo en A Brasileira uno de sus grandes símbolos literarios. Buenos Aires encontró en el Tortoni un punto de contacto entre literatura, música, periodismo y política. Budapest, Berlín, Cracovia, Praga, Zúrich o Lviv desarrollaron sus propios modelos de sociabilidad intelectual.

Pero hablar de «tertulia literaria» exige cierta cautela. No todos los escritores que aparecen asociados a un café formaron parte de una tertulia organizada. Algunos fueron clientes habituales; otros acudieron ocasionalmente; otros pasaron por allí una sola vez y quedaron incorporados después a la memoria del establecimiento. Una fotografía, una anécdota repetida durante décadas o una lista turística pueden terminar creando una asociación que la documentación histórica no siempre permite confirmar.

Por eso, este recorrido distingue, cuando es posible, entre tertulias propiamente dichas, círculos intelectuales, reuniones domésticas, cafés frecuentados por escritores y espacios culturales de carácter más amplio.

La diferencia no es menor. El Café de Pombo, por ejemplo, permite reconstruir una tertulia con un núcleo perfectamente identificable gracias a los testimonios de Ramón Gómez de la Serna y al célebre cuadro de José Gutiérrez Solana. En cambio, el Café Gijón reunió a varias generaciones y diferentes peñas a lo largo de su historia. La Residencia de Estudiantes fue un ecosistema de encuentros mucho más amplio que una tertulia convencional. Y el Café Szkocka de Lviv demuestra que una mesa puede convertirse incluso en un laboratorio científico: allí los matemáticos de la Escuela de Lviv discutían problemas que terminaron formando parte del célebre «Libro escocés».

También existe otra cuestión fundamental: la tertulia no fue exclusivamente masculina, aunque durante buena parte de su historia las mujeres tuvieron un acceso mucho más restringido a determinados espacios de sociabilidad intelectual. Los salones de Emilia Pardo Bazán, María Zambrano, María de Maeztu y otras mujeres intelectuales permiten observar una tradición paralela, en ocasiones doméstica, que resulta imprescindible para completar el mapa cultural de Europa y América.

Y tampoco todas las tertulias fueron estrictamente literarias. En ellas convivieron la literatura con el teatro, la pintura, la música, la filosofía, la ciencia, el periodismo y la política. En Els Quatre Gats podían coincidir pintores, músicos y escritores; en el Cabaret Voltaire la conversación se transformó directamente en espectáculo y experimentación artística; en el Romanisches Café se mezclaron escritores, periodistas, actores y artistas; y en los cafés vieneses llegó a formarse una auténtica infraestructura cotidiana para la vida intelectual.

Hay, por tanto, que mirar estos lugares no como simples decorados de la historia cultural, sino como espacios de producción de cultura.

Una tertulia podía servir para descubrir a un escritor, encontrar editor, fundar una revista, organizar una exposición, discutir una teoría filosófica, preparar una intervención política o simplemente decidir qué libro merecía ser leído. En ocasiones generaba amistades duraderas. En otras, enfrentamientos memorables. Algunas desaparecieron con la muerte de sus protagonistas; otras sobrevivieron varias generaciones; algunas fueron destruidas por las guerras, los cambios políticos o la especulación urbana.

La Guerra Civil española y el exilio rompieron buena parte de las redes intelectuales que habían florecido durante las primeras décadas del siglo XX. La Segunda Guerra Mundial hizo desaparecer otros espacios europeos. Algunos cafés fueron destruidos físicamente; otros sobrevivieron convertidos en establecimientos turísticos o tiendas, mientras la memoria de sus antiguas tertulias se incorporaba a su identidad comercial.

Sin embargo, la huella permanece.

Seguir el rastro de estas mesas permite reconstruir una historia cultural que no aparece siempre en las grandes bibliografías. Es la historia de los encuentros: quién conoció a quién, dónde se discutieron determinadas ideas, qué escritores coincidieron, qué artistas compartieron espacio y qué ciudades fueron capaces de crear las condiciones para que una conversación privada terminara transformándose en un movimiento cultural.

El mapa que sigue comienza en España y se extiende por Europa y América. No pretende convertir cada café en un templo ni cada visitante en miembro de una tertulia. Pretende algo más sencillo y, quizá, más interesante: reconstruir los lugares concretos donde la cultura se reunió para hablar consigo misma.


España

Madrid

Café de Fornos
Uno de los grandes cafés de la vida cultural madrileña de finales del XIX y comienzos del XX. Fue lugar de reunión de escritores, periodistas, políticos y artistas.

  • Benito Pérez Galdós
  • Ramón de Campoamor
  • Leopoldo Alas «Clarín»
  • Jacinto Benavente
  • Alejandro Sawa
  • Ramón María del Valle-Inclán
  • Emilio Castelar

Café Gijón
Abierto en 1888, se convirtió en uno de los grandes centros intelectuales del Madrid del siglo XX.

  • Ramón Gómez de la Serna
  • Camilo José Cela
  • Arturo Pérez-Reverte
  • Francisco Umbral
  • César González-Ruano
  • Enrique Jardiel Poncela
  • Fernando Fernán Gómez
  • Gerardo Diego
  • José García Nieto
  • Gonzalo Torrente Ballester

Posteriormente, durante la posguerra, el café adquirió una enorme importancia como centro de reunión de escritores y artistas. Allí estuvieron, entre otros:

  • Camilo José Cela.
  • Gerardo Diego.
  • José García Nieto.
  • Pedro de Lorenzo.
  • César González-Ruano.
  • Fernando Fernán Gómez.
  • Truman Capote, como visitante internacional.
  • También existió una «tertulia de los poetas», presidida por Gerardo Diego.

Café Comercial
Uno de los cafés históricos más antiguos de Madrid, especialmente importante durante el siglo XX.

  • Antonio Machado
  • Camilo José Cela
  • Enrique Jardiel Poncela
  • Arturo Barea
  • Antonio Buero Vallejo
  • Arturo Soria y Espinosa

Aquí estamos ante otro caso en que es más correcto hablar de sucesivas peñas y generaciones del Comercial que de una sola tertulia. La nómina de escritores vinculados al café está documentada.

Café de Pombo

Probablemente una de las tertulias españolas mejor documentadas.

Fue organizada por Ramón Gómez de la Serna y se celebraba los sábados por la noche en el Café de Pombo, en la calle Carretas. El Museo Reina Sofía la considera una de las tertulias literarias más importantes de la década de 1910 y señala que estaba frecuentada por buena parte de la vanguardia española.

Entre los participantes que aparecen documentados en el famoso cuadro de José Gutiérrez Solana, La tertulia del Café de Pombo (1920) están:

  • Ramón Gómez de la Serna.
  • José Gutiérrez Solana.
  • Manuel Abril.
  • Mauricio Bacarisse.
  • Tomás Borrás.
  • José Bergamín.
  • José Cabrero.
  • Pedro Emilio Coll.
  • Salvador Bartolozzi.

El propio Gómez de la Serna dejó además testimonio escrito de la tertulia en Pombo (1918) y La sagrada cripta de Pombo (1924). La célebre tertulia de Ramón Gómez de la Serna, celebrada los sábados por la noche.

  • Ramón Gómez de la Serna
  • José Bergamín
  • Tomás Borrás
  • Manuel Abril
  • José Gutiérrez Solana
  • Rafael Cansinos Assens
  • Guillermo de Torre

Café de Levante
Centro fundamental de la bohemia madrileña de finales del XIX y principios del XX.

  • Ramón María del Valle-Inclán
  • Rubén Darío
  • Pío Baroja
  • Miguel de Unamuno
  • Ramón Gómez de la Serna
  • Alejandro Sawa

Café de Madrid
Frecuentado por escritores y artistas vinculados a la bohemia y a los círculos modernistas.

  • Ramón María del Valle-Inclán, el cual perdió un brazo en otro café literario, el Café Montaña (también conocido como el café de la pulmonía) por una disputa con el periodista Manuel Bueno.
  • Pío Baroja
  • Azorín
  • Jacinto Benavente

Barcelona

Els Quatre Gats
Uno de los cafés más importantes de la modernidad artística catalana.

Abrió en 1897 y estuvo estrechamente ligado al modernismo catalán.

La Generalitat de Catalunya documenta además que el jovencísimo Pablo Picasso realizó allí su primera exposición. El establecimiento estaba literalmente cubierto de obras y carteles realizados por los propios artistas que lo frecuentaban.

Por tanto, deberíamos clasificarlo como tertulia artístico-literaria modernista, no exclusivamente literaria.

  • Pablo Picasso
  • Santiago Rusiñol
  • Ramon Casas
  • Miquel Utrillo
  • Joaquim Mir
  • Isaac Albéniz
  • Enric Granados
  • Àngel Guimerà

Picasso, además, diseñó el célebre menú del establecimiento.

Café Colón
Punto de encuentro de escritores, periodistas y artistas barceloneses durante diferentes épocas.

  • Joan Maragall
  • Santiago Rusiñol
  • Narcís Oller
  • Àngel Guimerà

El Colonial, no confundir con el Café Colón de Barcelona, se ubicaba en Madrid y aparece vinculado a la generación del 98 y a los círculos intelectuales madrileños.


Valencia

Café Madrid
Fue uno de los espacios de sociabilidad intelectual y política de la Valencia de finales del XIX y comienzos del XX.

  • Vicente Blasco Ibáñez
  • Constantí Llombart
  • Teodoro Llorente
  • escritores y periodistas vinculados al republicanismo valenciano

Es un caso excepcional porque Constante Gil pintó las propias tertulias, creando una crónica visual de los participantes y del ambiente. El local fue escenario de recitales, discusiones y encuentros culturales.

Café Ideal Room
Importante lugar de encuentro de intelectuales y artistas valencianos durante el siglo XX.

  • Vicente Blasco Ibáñez
  • Max Aub
  • escritores, periodistas y artistas vinculados a la Valencia republicana

Llegado el franquismo, por supuesto, la cultura de los intelectuales fue castrada y, como ocurre con el caso de este Ideal Room, muchos murieron por su espléndido fulgor de las letras que compartieron.


Sevilla

Café de Madrid
Relacionado con la vida cultural sevillana y con los círculos literarios de finales del XIX y comienzos del XX.

Café Kursaal
Espacio de reunión de artistas e intelectuales sevillanos durante el primer tercio del siglo XX. Pero, por supuesto, también fue un punto de actuaciones de flamenco. Con el tiempo, pasó a ser el Teatro Cine Palacio Central y, actualmente, es la sede de una marca interancional de moda.


Salamanca

Café Novelty
Fundado en 1905, es uno de los cafés literarios históricos más importantes de España.

Aquí tenemos un caso especialmente interesante porque existe testimonio institucional de la relación de Miguel de Unamuno con el café.

La Casa-Museo Unamuno de la Universidad de Salamanca señala que Unamuno era habitual del Novelty y que allí participaba en sus «charlas de café». Lo describe conversando con otros clientes y realizando sus conocidas figuras de papiroflexia.

La historia del propio Café Novelty documenta asimismo la presencia de:

  • Miguel de Unamuno.
  • José Ortega y Gasset.
  • Francisco Umbral.
  • Juan Marsé.
  • Mario Vargas Llosa.
  • Guillermo Cabrera Infante.
  • Gonzalo Torrente Ballester.
  • Miguel de Unamuno
  • Gonzalo Torrente Ballester
  • Francisco Umbral
  • Carmen Martín Gaite
  • Víctor García de la Concha

Unamuno tuvo una relación especialmente estrecha con el establecimiento, hasta el punto de convertirse en uno de los lugares asociados a su imagen pública en Salamanca.


Santiago de Compostela

Café Derby
Lugar histórico de encuentro de escritores, artistas y políticos gallegos.

  • Ramón María del Valle-Inclán
  • Castelao
  • Otero Pedrayo
  • Alfonso Daniel Rodríguez Castelao
  • Álvaro Cunqueiro

Francia

París

Aquí encontramos probablemente la mayor concentración de cafés literarios de la historia moderna.

Café de Flore

De tertulias existencialistas, esta es una de las tertulias más importantes del siglo XX europeo.

Durante la Ocupación, el Café de Flore se convirtió en uno de los centros de reunión del grupo relacionado con Jean-Paul Sartre y Simone de Beauvoir.

La propia historia oficial del café explica que Sartre y Beauvoir trabajaban allí durante horas y que después discutían con amigos y conocidos. También menciona diferentes grupos que se reunían en el establecimiento: la «familia de Sartre», la «pandilla de Prévert» y el grupo comunista encabezado por Marguerite Duras.

  • Jean-Paul Sartre
  • Simone de Beauvoir
  • Albert Camus
  • Pablo Picasso
  • Ernest Hemingway
  • Truman Capote
  • Eugène Ionesco

Les Deux Magots

  • Ernest Hemingway
  • Jean-Paul Sartre
  • Simone de Beauvoir
  • André Gide
  • James Joyce
  • Pablo Picasso
  • Julia Child

La Closerie des Lilas

  • Ernest Hemingway
  • F. Scott Fitzgerald
  • Gertrude Stein
  • James Joyce
  • Ezra Pound
  • Pablo Picasso
  • Samuel Beckett

Hemingway convirtió este café y su entorno en parte de la geografía sentimental de su París de los años veinte.

Café de la Rotonde

  • Pablo Picasso
  • Amedeo Modigliani
  • Diego Rivera
  • Guillaume Apollinaire
  • Max Jacob
  • Ernest Hemingway
  • F. Scott Fitzgerald

Fue uno de los centros del ambiente artístico del icónico barrio de Montparnasse.


Italia

Roma

Caffè Greco

Uno de los cafés históricos más famosos de Europa, abierto desde el siglo XVIII.

  • Johann Wolfgang von Goethe
  • Stendhal
  • Lord Byron
  • Percy Bysshe Shelley
  • Hans Christian Andersen
  • Nikolái Gógol
  • Arthur Schopenhauer
  • Richard Wagner

Es especialmente interesante porque permite conectar literatura alemana, inglesa, francesa, rusa e italiana dentro de un mismo espacio.


Venecia

Caffè Florian

Fundado en 1720, es reconocido como el más antiguo de Europa y, por tanto, en su esencia, del mundo..

  • Giacomo Casanova
  • Carlo Goldoni
  • Goethe
  • Lord Byron
  • Charles Dickens
  • Marcel Proust
  • Alfred de Musset
  • Alexandre Dumas
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Actualmente, en él podemos disfrutar de su icónica: el cóctel Bellini. Es un café que te invade de buen gusto al poner un piel en él.


Austria

Viena

Aquí vale la pena indicar su gran influencia sobre el resto de cafés literarios a nivel mundial. Visita esta página para saber más.

Café Central

Uno de los grandes escenarios de la cultura centroeuropea.

  • Stefan Zweig
  • Peter Altenberg
  • Arthur Schnitzler
  • Hugo von Hofmannsthal
  • Sigmund Freud
  • Gustav Mahler
  • León Trotski

La lista de intelectuales vinculados al Café Central es impresionante, aunque conviene distinguir entre clientes habituales, visitantes ocasionales y figuras cuya asociación con el café se ha convertido posteriormente en tradición.

Peter Altenberg es especialmente inseparable de la historia del Central: prácticamente se convirtió en una figura emblemática del establecimiento.

No dudes en ampliar la información, de ser sabedor/a de ella, en comentarios.


Reino Unido

Londres

Café Royal

Como el resto de cafés literarios, cuenta con una extensísima relación de eventos e historias que vale la pena conocer. Por ello, y porque algunos siguen vivos (aunque con otro carácter), he vinculado cada uno de ellos a una página que vale la pena visitar. Éste, claro está, fue uno de los grandes lugares de reunión de escritores y artistas de Londres. Fue también un hotel y contó con numerosos patrocinadores.

La cultura londinense no produjo exactamente el mismo modelo de café literario que Viena, Madrid o París. El papel que en el continente desempeñó el café lo compartieron en Gran Bretaña coffee houses, clubs, pubs, restaurantes y salones privados.

  • Oscar Wilde
  • George Bernard Shaw
  • W. B. Yeats
  • Virginia Woolf
  • Aubrey Beardsley
  • Ezra Pound

The Savoy / American Bar

Más que un café literario en sentido estricto, fue un punto fundamental de la vida cultural y artística londinense.

  • Oscar Wilde
  • Mark Twain
  • Winston Churchill
  • Ernest Hemingway
  • Noël Coward

El fenómeno de Bloomsbury, por ejemplo, demuestra que la sociabilidad literaria inglesa no dependía exclusivamente del café. Escritores, críticos, pintores y filósofos podían desplazarse entre casas particulares, clubes, restaurantes y cafés.


Portugal

Lisboa

A Brasileira

Uno de los cafés literarios más importantes de Lisboa.

  • Fernando Pessoa
  • Almada Negreiros
  • António Botto
  • José de Almada Negreiros

Aquí hay una asociación particularmente poderosa: Pessoa aparece todavía representado sentado en una mesa frente al establecimiento, convertido en una de las imágenes literarias más reconocibles de Lisboa.


Argentina

Buenos Aires

Café Tortoni

Uno de los grandes cafés literarios de América Latina y el más antiguo de Argentina.

En su sótano se desarrollaron reuniones de escritores y artistas. Entre los nombres asociados a esas reuniones encontramos:

  • Jorge Luis Borges
  • Luigi Pirandello
  • Federico García Lorca
  • Arthur Rubinstein
  • Roberto Arlt
  • Alfonsina Storni
  • Baldomero Fernández Moreno
  • Leopoldo Marechal

El Café Tortoni resulta especialmente interesante para estudiar las conexiones entre la literatura española y argentina: Lorca estuvo allí durante su estancia en Buenos Aires, mientras que Borges perteneció al universo intelectual porteño que convirtió estos cafés en verdaderos centros de discusión cultural.

Aquí ocurre algo parecido a lo de Els Quatre Gats: literatura, pintura, música, tango y periodismo convivían en el mismo espacio.


México

Ciudad de México

Café de Tacuba

Histórico café-restaurante vinculado a la vida cultural mexicana.

Café París

Fue un importante punto de reunión de intelectuales y artistas durante el siglo XX.

  • Octavio Paz
  • José Revueltas
  • Juan Rulfo
  • Carlos Fuentes

algunas Tertulias en casas y salones de escritores

«Los lunes de Pardo Bazán» — Casa de Emilia Pardo Bazán, Madrid

Esta es imprescindible y está extraordinariamente bien documentada por el Ministerio de Cultura.

Desde 1891, cuando Emilia Pardo Bazán se instaló definitivamente en Madrid, organizaba en su casa de la calle San Bernardo 37 —actualmente 35— una tertulia que se celebraba inicialmente todos los lunes y después cada quince días.

La anfitriona quería que fuera fundamentalmente literaria, aunque por su salón pasaban también artistas, políticos y aristócratas. La prensa de la época daba cuenta regularmente de aquellas reuniones.

Es especialmente interesante porque Pardo Bazán ejercía de auténtica salonnière en un ambiente intelectual todavía dominado por hombres.

Además, su casa familiar de A Coruña tenía otra tradición tertuliana: allí se celebraban las tertulias de los jueves, y la propia Casa-Museo documenta reuniones relacionadas con La Revista de Galicia y con la Sociedad del Folklore Gallego.

Figuras vinculadas al círculo de Pardo Bazán:

  • Benito Pérez Galdós.
  • José María de Pereda.
  • Marcelino Menéndez Pelayo.
  • Leopoldo Alas «Clarín».
  • Miguel de Unamuno.
  • Ramón de Campoamor.
  • Emilio Castelar.
  • Juan Valera.
  • José Ortega Munilla.

Las tertulias de la casa de Vicente Aleixandre — Velintonia, Madrid

Esta es, probablemente, la gran tertulia doméstica de la poesía española del siglo XX.

La casa de Vicente Aleixandre, en la calle Velintonia, se convirtió después de la Guerra Civil en lugar de peregrinación para poetas jóvenes y escritores.

El Instituto Cervantes señala expresamente que, tras su ingreso en la Real Academia, Aleixandre se convirtió en maestro y protector de los jóvenes poetas y que acudían con frecuencia a su casa de Madrid, donde organizaba tertulias literarias.

La Comunidad de Madrid, al declarar la vivienda Bien de Interés Patrimonial, destacó precisamente su valor como espacio de reuniones y tertulias culturales y menciona entre sus asistentes a:

  • Dámaso Alonso.
  • Gerardo Diego.
  • Rafael Alberti.

La documentación histórica permite ampliar enormemente el círculo:

  • Federico García Lorca.
  • Luis Cernuda.
  • Pedro Salinas.
  • Rafael Alberti.
  • Dámaso Alonso.
  • Gerardo Diego.
  • Manuel Altolaguirre.
  • Miguel Hernández.
  • Carmen Conde.
  • José Hierro.
  • Carlos Bousoño.
  • Claudio Rodríguez.
  • José Ángel Valente.

La propia RTVE ha documentado el papel de Velintonia como lugar de reunión de poetas del 27 y de generaciones posteriores. Allí se desarrolló incluso la llamada «Academia de Brujas», tertulia de mujeres vinculada a Carmen Conde. También fue punto de reunión de los llamados Novísimos.

Es especialmente interesante porque introduce una perspectiva femenina dentro de la historia de Velintonia. La documentación de RTVE ha recuperado esta dimensión de la casa y sus reuniones de escritoras.

Esta es una de las grandes tertulias domésticas de la literatura española. El Instituto Cervantes documenta la importancia de la casa y la Comunidad de Madrid confirma que su biblioteca acogió tertulias de miembros del 27. Se convirtió, no obstante, en una tertulia excepcional: no fue una tertulia de una generación, sino un puente entre varias generaciones de poetas españoles.


La tertulia de la casa de Luis Ruiz Contreras — Madrid

Es menos conocida por el gran público, pero resulta fundamental para reconstruir la bohemia modernista madrileña.

Luis Ruiz Contreras reunía escritores y artistas en su casa. La Cátedra Valle-Inclán de la Universidad de Santiago documenta que Valle-Inclán fue presentado allí a finales de 1895 en la tertulia que Ruiz Contreras organizaba en su domicilio.

En torno a ese ambiente aparecen:

  • Ramón María del Valle-Inclán.
  • Manuel Bueno.
  • Joaquín Dicenta.
  • Ricardo Fuente.
  • Jacinto Benavente.
  • Francisco Villaespesa.
  • Alejandro Sawa.

Es una tertulia especialmente importante porque permite observar el nacimiento de la bohemia modernista madrileña antes de que Valle-Inclán se convirtiera en la figura legendaria que conocemos.

Es importante porque la Cátedra Valle-Inclán de la Universidad de Santiago documenta que Valle-Inclán fue presentado allí a finales de 1895, en la tertulia doméstica de Ruiz Contreras.

Por cierto, de la cuerda granadina, con Contreras, acaba de salir a la luz documentación original conservada en el Museo Casa de los Tiros: dos álbumes manuscritos y hojas sueltas producidos por la propia tertulia. La Junta de Andalucía la considera una de las sociedades artístico-literarias más importantes del XIX granadino.


Las reuniones de Ramón María del Valle-Inclán

Aquí hay que ser cuidadosos.

Valle-Inclán tuvo tertulia propia, pero las fuentes la sitúan principalmente en cafés y otros espacios públicos: el Café de Levante, el Ateneo, Granja El Henar, etc.

La Biblioteca Nacional de España señala expresamente que en 1902-1910 estuvo relacionado con el ambiente de las tertulias madrileñas y que tuvo una famosa tertulia literaria en el Nuevo Café de Levante


La casa de Juan Ramón Jiménez — Madrid

La casa de Juan Ramón Jiménez y Zenobia Camprubí fue un importante centro de reunión de escritores e intelectuales, especialmente durante los años de la Edad de Plata.

Su domicilio madrileño estuvo relacionado con el círculo de la Residencia de Estudiantes y con jóvenes escritores que acudían al matrimonio.

Entre el amplio círculo de Juan Ramón aparecen:

  • Federico García Lorca.
  • Rafael Alberti.
  • Jorge Guillén.
  • Pedro Salinas.
  • Dámaso Alonso.
  • Gerardo Diego.
  • José Bergamín.

Como anécdota, la escultora y niña prodigio Marga Gil se suicidó, con tan solo 24 años, prendada por Juan Ramón Jiménez.


La casa de Ramón Gómez de la Serna — Madrid

Ramón fue una figura esencial en la cultura de la tertulia. Impulsor de las greguerías, escribió centenares de libros (la mayoría biografías ampliamente traducidas). Fue pareja de Carmen de Burgos (a la que engañó con la hija de la misma y, por lo cual, rompieron la relación, lógicamente).

Además de la célebre tertulia del Café de Pombo, organizó reuniones en sus propios espacios privados y convirtió su domicilio en otro lugar de encuentro de artistas y escritores.

Cabe distinguir:

Tertulia perfectamente identificable:

  • Café de Pombo.

Reuniones y círculo privado:

  • Ramón Gómez de la Serna y numerosos escritores y artistas de las vanguardias.

Emitió varias de las tertulias a través de la Unión Radio.


La casa de María Zambrano — Madrid

El círculo intelectual de María Zambrano constituye otro caso de salón doméstico, aunque diferente de las tertulias tradicionales.

En su entorno madrileño confluyeron:

  • José Ortega y Gasset.
  • Xavier Zubiri.
  • Federico García Lorca.
  • Luis Cernuda.
  • Rafael Dieste.
  • Arturo Serrano Plaja.
  • Rosa Chacel, la cual también contaba en casa con un círculo intelectual con algunas de las escritoras vinculadas a la Edad de Plata y al exilio. Sobre est
  • Miguel Hernández.

Su casa y su círculo intelectual estuvieron estrechamente ligados a la vida filosófica y literaria de la Segunda República.

Aquí, es preferible hablar de círculo y reuniones intelectuales antes que afirmar que existía una tertulia regular perfectamente delimitada.


OTRoS CASOS

el caso del Parnasillo, en Madrid

Fechas: c. 1820-1830.
Lugar: Café del Príncipe, junto al Teatro del Príncipe.
Anfitrión: No tuvo un anfitrión individual; fue un cenáculo de escritores románticos.
Participantes documentados: Mariano José de Larra, José de Espronceda, Ventura de la Vega, José Zorrilla, Ramón de Mesonero Romanos, Patricio de la Escosura, Antonio García Gutiérrez.
Carácter: Literario, teatral y político; fue uno de los grandes núcleos del Romanticismo español.

Es una de las primeras tertulias imprescindibles para entender la sociabilidad literaria moderna en Madrid. La documentación histórica la sitúa en el Café del Príncipe y relaciona con ella a los principales románticos.


el caso de la tertulia del Café Suizo de los hermanos Bécquer, en Madrid

Fechas: c. 1860-1870.
Lugar: Café Suizo, Madrid.
Anfitrión: Círculo de los hermanos Bécquer y sus amigos.
Participantes documentados: Gustavo Adolfo Bécquer, Valeriano Domínguez Bécquer y miembros de los círculos literarios y artísticos madrileños.
Carácter: Literario y artístico.

Es una tertulia que conviene mantener separada de las posteriores reuniones modernistas. Las fuentes sobre las tertulias madrileñas la sitúan entre las reuniones significativas de la época.


el caso de la Cacharrería del Ateneo, en Madrid

Fechas: desde el siglo XIX; especialmente activa durante la segunda mitad del XIX y comienzos del XX.
Lugar: Ateneo de Madrid.
Anfitrión: Institución del Ateneo; no un escritor individual.
Participantes: Benito Pérez Galdós, Miguel de Unamuno, Ramón María del Valle-Inclán, Emilia Pardo Bazán, Manuel Azaña, José Ortega y Gasset, Antonio Machado y numerosos políticos e intelectuales.
Carácter: Literario, filosófico, científico y político.

No es estrictamente una tertulia de café, pero resulta indispensable. Galdós dejó testimonio de ella y la Cacharrería se convirtió en uno de los grandes espacios de discusión intelectual madrileña.

Esta es importantísima porque no estamos ante un café en sentido estricto, sino ante una tertulia intelectual organizada dentro del Ateneo.

El propio Ateneo explica que las tertulias de la llamada «Cacharrería» constituyeron uno de los principales espacios de discusión intelectual de la institución. Allí se debatía libremente sobre política, literatura, filosofía y cultura.


El caso del Bilis Club, en Madrid

Fechas: desde 1871.
Lugar: inicialmente Cervecería Inglesa; después Cervecería Escocesa y Nueva Iberia.
Anfitriones: grupo de jóvenes escritores y periodistas.
Participantes: Leopoldo Alas «Clarín», Armando Palacio Valdés, Tomás Tuero, Pío Rubín, José Ortega Munilla, Adolfo Posada, Luis Taboada, Eugenio Sellés, entre otros.
Carácter: Literario, periodístico, satírico y crítico.

Fue una tertulia particularmente combativa. De ella salió Rabagás, publicación satírica, y allí se ejercitó buena parte de la crítica mordaz de Clarín.


El caso de La Farmacia, en Madid

Fechas: desde 1875; activa durante las décadas posteriores.
Lugar: comenzó en el Retiro, pasó por Café Madrid y Café Inglés y terminó instalándose en Fornos.
Anfitrión: Felipe Ducazcal en su etapa de mayor esplendor.
Participantes: Leopoldo Alas «Clarín», Javier de Burgos y Sarragoiti, Luis Taboada; posteriormente Antonio Machado, Valle-Inclán, Azorín, Pío Baroja, Alejandro Sawa y, ocasionalmente, Unamuno.
Carácter: Mixto: literario, periodístico, artístico, médico, político y social.

El estudio de Mónica Vázquez Astorga documenta el carácter extraordinariamente heterogéneo de esta tertulia.


El caso de la tertulia de Juan Pérez de Guzmán y Boza, en Sevilla

Fechas: finales del XIX y comienzos del XX.
Lugar: biblioteca y palacio de Juan Pérez de Guzmán y Boza, duque de T’Serclaes.
Anfitrión: Juan Pérez de Guzmán y Boza.
Participantes: Manuel Pérez de Guzmán, Francisco Collantes de Terán, Manuel Gómez Imaz, José María de Hoyos y Hurtado, Luis Montoto, José Gestoso, Francisco Rodríguez Marín, Enrique Rasco y, ocasionalmente, Marcelino Menéndez Pelayo.
Carácter: Bibliófilo, histórico, literario y erudito.

Esta es una de las tertulias domésticas mejor documentadas de España. La Biblioteca Histórica de la Universidad Complutense describe una tertulia diaria en la casa, dedicada a discutir libros, documentos, historia, impresiones y publicaciones.

El estudio de Archivo Hispalense la denomina expresamente «Tertulia del duque de T’Serclaes».


El caso del Rinconcillo, en granada

Fechas: 1915-1924.
Lugar: Café Alameda, Granada.
Anfitrión: grupo de jóvenes intelectuales granadinos.
Participantes: Federico García Lorca, Manuel de Falla, Melchor Fernández Almagro, José Mora Guarnido, Joaquín Amigo, Hermenegildo Lanz, Manuel Ángeles Ortiz, entre otros.
Carácter: Literario, artístico, musical y vanguardista.

Universo Lorca sitúa documentalmente la tertulia entre 1915 y 1924 y conserva una bibliografía específica sobre ella.

La Junta de Andalucía confirma además la pertenencia de Lorca al grupo y la presencia de Falla y otros intelectuales.


El caso del Cenáculo de los Inmortales, en Santiago de compostela

Fechas: c. 1915-1920.
Lugar: Café Suizo.
Núcleo: redactores y colaboradores de Suevia Literaria.
Participantes: escritores, periodistas, músicos, escultores y pintores gallegos.
Carácter: Modernista, literario y artístico.

Se organizó espontáneamente en torno a mediados de la década de 1910 y tenía como referentes a Rubén Darío, Villaespesa, Emilio Carrere, Amado Nervo y otros modernistas.


El caso de la tertulia del Boulevard, en Bilbao

Fechas: especialmente c. 1903-1914.
Lugar: Café Boulevard, Arenal.
Núcleo: Juan de Echevarría y la élite intelectual bilbaína.
Participantes: Miguel de Unamuno, Leopoldo Gutiérrez Abascal, Enrique Areilza, Telesforo Aranzadi, Ramiro Pinedo, Pedro Eguillor, Gregorio Balparda, Adolfo Guiard, Manuel Losada.
Carácter: Cultural, filosófico, artístico y político.

La documentación sobre Bilbao describe este grupo como una élite intelectual que discutía en el café las ideas culturales y políticas contemporáneas.


El caso de la tertulia del Lyon d’Or, en Bilbao

Fechas: años veinte y treinta.
Lugar: Café Lyon d’Or, Gran Vía.
Núcleo: Pedro Eguillor.
Participantes: Ramón Basterra, Pedro Mourlane Michelena, José Félix de Lequerica, Rafael Sánchez Mazas, Joaquín Zuazagoitia.
Carácter: Intelectual, literario, político y artístico.

Una crónica de El País conserva un testimonio particularmente interesante de esta tertulia y de las discusiones políticas que allí tenían lugar durante el franquismo.


El caso de la tertulia de San Gregrio, en Segovia

Fechas: 1921-1927.
Lugar: taller de cerámica de Fernando Arranz, instalado en una antigua capilla.
Núcleo: Fernando Arranz.
Participantes: Antonio Machado, Blas Zambrano, Emiliano Barral, Mariano Quintanilla, Agapito Marazuela, Ignacio Carral, Pablo de Andrés Cobos, entre muchos otros.
Carácter: Literario, artístico, educativo y político.

Aquí la tertulia tuvo consecuencias concretas: contribuyó a la Universidad Popular Segoviana, la Liga de los Derechos del Hombre y posteriormente la revista Manantial.


El caso de las tertulias de la Residencia de Esudiantes, en Madrid

Fechas: 1910-1936.
Lugar: Residencia de Estudiantes.
Núcleo: Alberto Jiménez Fraud y el ambiente intelectual de la Residencia.
Participantes: Federico García Lorca, Luis Buñuel, Salvador Dalí, Rafael Alberti, Pepín Bello, José Moreno Villa, Juan Ramón Jiménez, Miguel de Unamuno, Ortega y Gasset y numerosos científicos y escritores.
Carácter: Interdisciplinar.

No fue una única tertulia con nómina cerrada, por lo que la incluyo como ecosistema de tertulias y encuentros, no como una tertulia individual.


El caso de la tertulia de la Revista de Occidente, en Madrid

Fechas: desde 1923; especialmente durante los años veinte.
Lugar: entorno de la Revista de Occidente y círculos próximos a Ortega y Gasset.
Núcleo: José Ortega y Gasset.
Participantes: filósofos, escritores, científicos y artistas vinculados a la revista y a su círculo.
Carácter: Filosófico, científico, literario y político.

Las fuentes sobre las tertulias madrileñas de la época mencionan explícitamente la «tertulia de la Revista de Occidente».


el caso de La granja de Henar, en Madrid

Fechas: década de 1920, especialmente antes de la Guerra Civil.
Lugar: Café Granja El Henar.
Participantes: José Ortega y Gasset, Ramón Gómez de la Serna, José Bergamín, Valle-Inclán y numerosos escritores y periodistas.
Carácter: Literario, periodístico, filosófico y político.

Fue uno de los puntos de reunión de la intelectualidad madrileña de entreguerras. Las fuentes contemporáneas y posteriores la sitúan dentro del circuito de tertulias que frecuentaban los escritores de la época.


El caso de la tertulia del Café Castilla, en Madrid

Fechas: años veinte y treinta.
Lugar: Café Castilla, calle Mayor.
Participantes: José Bergamín y escritores de su círculo, entre otros.
Carácter: Literario y periodístico.

La existencia del circuito Café Castilla → Pombo → Cacharrería → Revista de Occidente → Granja El Henar aparece recogida en testimonios sobre la vida tertuliana madrileña.


Una lectura cronológica de conjunto

Si se colocan las 35 tertulias en una línea histórica, aparece algo bastante más interesante que una simple sucesión de cafés:

1820-1840
→ El Parnasillo: nacimiento de la sociabilidad romántica.

1850-1854
→ La Cuerda Granadina: bohemia, literatura, música y política.

1860-1880
→ Bécquer, Ateneo, Bilis Club y las primeras grandes tertulias de café.

1875-1900
→ La Farmacia, Fornos y las tertulias domésticas de las élites intelectuales.

1891-1921
→ Los lunes de Pardo Bazán: el salón literario femenino adquiere una importancia excepcional.

1895-1916
→ Ruiz Contreras, Café de Madrid y Nuevo Café de Levante: modernismo, bohemia y generación del 98.

1910-1930
→ Colonial, Pombo, Rinconcillo, Cenáculo de los Inmortales, Boulevard de Bilbao, Novelty y San Gregorio.

1920-1936
→ Residencia de Estudiantes, Revista de Occidente, Granja del Henar, Café Castilla y Velintonia.

1939-1950
→ Ruptura provocada por la Guerra Civil, exilio y desaparición de buena parte de los círculos anteriores.

1940-1970
→ Gijón, Comercial, Lyon d’Or y Velintonia: reconstrucción de la sociabilidad literaria bajo la dictadura.

1956-1980
→ Cervecería Madrid de Valencia: arte, literatura, oposición cultural y, finalmente, Transición.

1970-1980
→ Velintonia, Gijón, Comercial y los nuevos círculos universitarios y culturales preparan el tránsito hacia la cultura democrática.


Otras tertulias y salones literarios sobre los que no entraremos en detalle pero que no deja de ser recomendable mencionar (e indagar sobre ellos)

Otros Salones literarios y culturales

  • Casa de los Machado.
  • Casa de Ortega y Gasset.
  • Casa de María de Maeztu.
  • Salones vinculados a la Residencia de Estudiantes.
  • Salones de intelectuales del exilio.

Tertulias institucionales


Otros casos de la Europa de los cafés y las tertulias: del salón literario a la vanguardia

1. Irlanda: Bewley’s y el Dublín literario

En Dublín encontramos una relación mucho más directa entre café y literatura.

Bewley’s Grafton Street, inaugurado en su forma emblemática en 1927 por Ernest Bewley, se convirtió en uno de los centros culturales de la ciudad. La propia historia del establecimiento vincula sus salones con figuras fundamentales de la literatura irlandesa, entre ellas James Joyce, Samuel Beckett y W. B. Yeats.

En el caso de Bewley’s, la documentación permite hablar con seguridad de un café integrado en la vida literaria de Dublín, pero sería excesivo convertir cada escritor que pasó por allí en miembro de una tertulia formal.


2. Alemania: el Romanisches Café de Berlín

Si hay un café europeo que merece figurar junto a Pombo, Gijón, Central o Flore, es el Romanisches Café de Berlín.

Situado frente a la Kaiser-Wilhelm-Gedächtniskirche, alcanzó su máximo prestigio durante los años veinte, en el Berlín de la República de Weimar. Fue punto de encuentro de escritores, periodistas, artistas y personajes del teatro.

La importancia del lugar ha quedado suficientemente documentada como para que exista actualmente una exposición dedicada específicamente a su historia en el mismo emplazamiento donde estuvo el café, con fotografías históricas, películas, pinturas, textos literarios y periodísticos y objetos relacionados con sus clientes.

Su interés para una historia de las tertulias es enorme porque representa una forma urbana de sociabilidad intelectual propia del periodo de entreguerras.

El Romanisches Café no fue simplemente un lugar donde algunos escritores tomaban café. Era un espacio en el que se cruzaban literatura, periodismo, teatro, pintura y política, en una ciudad que vivía una transformación cultural extraordinariamente intensa.

Y su final posee un enorme valor histórico: el café fue destruido durante la Segunda Guerra Mundial. La propia documentación del actual proyecto dedicado al Romanisches Café recuerda que desapareció en 1943.


3. Suiza: el Cabaret Voltaire y el nacimiento del dadaísmo

Aquí abandonamos deliberadamente el modelo tradicional de «mesa de escritores».

En Zúrich, durante la Primera Guerra Mundial, surgió uno de los espacios de reunión artística más revolucionarios de la Europa contemporánea: Cabaret Voltaire.

Fue inaugurado el 5 de febrero de 1916 en Spiegelgasse 1 por Hugo Ball y Emmy Hennings. En torno al local se reunieron artistas y escritores como Tristan Tzara, Hans Arp, Sophie Taeuber, Marcel Janco y Richard Huelsenbeck. Allí nació el movimiento dadaísta.

El Cabaret Voltaire funcionó únicamente unos meses, hasta el 23 de junio de 1916, pero su influencia fue extraordinaria. Se organizaron allí recitales, actuaciones, experimentos lingüísticos, música, danza y performances. Los poemas podían recitarse simultáneamente en distintas lenguas.

Por eso debe aparecer en esta historia aunque no fuera una tertulia literaria convencional.

Es, en realidad, un paso posterior en la evolución de la tertulia: del escritor que conversa al artista que experimenta delante de otros artistas.


4. Polonia: Cracovia y la Jama Michalika

Cracovia ofrece uno de los ejemplos más semejantes al ambiente de Els Quatre Gats de Barcelona.

La Jama Michalika nació en 1895, cuando Jan Apolinary Michalik abrió en la calle Floriańska una confitería llamada originalmente Cukiernia Lwowska. El establecimiento se convirtió rápidamente en lugar de reunión de pintores, actores y escritores de Cracovia.

Su nombre popular, «Jama Michalika», se explica por una circunstancia muy concreta: el local no tenía ventanas.

Pero lo verdaderamente importante llegó en 1905, cuando nació allí el cabaré literario Zielony Balonik («El Globo Verde»), uno de los grandes fenómenos culturales de la Młoda Polska («Joven Polonia»). Entre sus protagonistas estuvieron Tadeusz Boy-Żeleński, Jan August Kisielewski y Karol Frycz.

La documentación municipal de Cracovia señala además la presencia de figuras como Stanisław Wyspiański, Stanisław Przybyszewski, Lucjan Rydel y Kazimierz Przerwa-Tetmajer en el ambiente de la Jama.

La comparación con Barcelona es muy fértil: Els Quatre Gats — Jama Michalika

En ambos casos aparecen:

  • escritores;
  • pintores;
  • caricaturistas;
  • actores;
  • cabaré;
  • sátira política y social;
  • renovación estética;
  • una juventud artística que pretende romper con la cultura académica.

Y existe incluso una dimensión material que resulta extraordinariamente útil para un estudio documental: las paredes del establecimiento fueron ocupadas por dibujos, caricaturas y obras de los propios artistas.


5. Ucrania: el Café Szkocka de Lviv

Este caso merece un lugar destacado porque demuestra que la cultura de la tertulia no perteneció exclusivamente a escritores.

En Lviv, entonces Lwów, el Café Szkocka («Escocés») se convirtió durante los años treinta en el lugar de reunión de la extraordinaria Escuela Matemática de Lviv.

Entre quienes se reunían allí estaban Stefan Banach, Hugo Steinhaus, Stanisław Ulam y Stanisław Mazur.

Las conversaciones no eran meramente sociales. Allí se discutían problemas matemáticos, hasta el punto de que los investigadores empezaron a anotar sus problemas y soluciones en un cuaderno que se convirtió en el célebre Scottish Book («Libro escocés»). El primer problema está fechado el 17 de julio de 1935.

La documentación histórica del propio café explica que el cuaderno llegó a reunir aproximadamente 190 problemas matemáticos y que una copia se conserva actualmente vinculada al Banach Center del Instituto de Matemáticas de la Academia Polaca de Ciencias.

Aquí la palabra «tertulia» adquiere su sentido más profundo: una comunidad que piensa colectivamente.

No hace falta que los reunidos sean novelistas para que exista una auténtica cultura de tertulia.


6. Hungría: el New York Café de Budapest

El New York Café abrió en 1894 y se convirtió rápidamente en uno de los centros de la vida literaria y artística de Budapest.

Su historia oficial lo define como lugar de encuentro de escritores, poetas y artistas, y señala que durante el cambio de siglo importantes periódicos húngaros tenían sus redacciones en las dependencias superiores del edificio.

Entre los escritores vinculados al lugar aparecen Mihály Babits, Géza Gárdonyi, Frigyes Karinthy, Dezső Kosztolányi, Gyula Illyés y Sándor Weöres. También está documentada la presencia habitual de Sándor Márai.

El New York ofrece además un fenómeno social particularmente interesante: el café funcionaba como una especie de infraestructura material para escritores con pocos recursos. La documentación del propio establecimiento recuerda la existencia de una «writers’ bowl», mediante la cual escritores necesitados podían comer a un precio reducido, además de disponer de pluma, tinta y papel.

Esto convierte el café en algo más que un escenario: era parte de la economía cotidiana de la literatura.


7. Austria: más allá del Café Central

Austria ya estaba representada en nuestro recorrido por el Café Central de Viena, pero merece la pena ampliar el capítulo porque la tradición vienesa no puede reducirse a un único establecimiento.

La propia Ciudad de Viena reconoce una auténtica «cultura del café vienés» y explica cómo los cafés se convirtieron en una especie de segunda casa para los habitantes de la ciudad.

En torno a 1890, el Café Griensteidl se convirtió en punto habitual de reunión de la Jung-Wien («Joven Viena»), con figuras como Hugo von Hofmannsthal, Karl Kraus y Arthur Schnitzler. Después, la centralidad pasó sucesivamente al Café Central y al Café Herrenhof.

Esto es importante porque obliga a modificar una idea muy extendida:

La tertulia vienesa no estaba necesariamente ligada para siempre a un café.

Los escritores podían trasladarse de un establecimiento a otro, manteniendo el mismo círculo intelectual.

La propia ciudad señala además que la cultura del café vienés se extendió históricamente hacia Praga, Zagreb, Verona, Trieste y Venecia.


8. República Checa: Praga y los cafés como instituciones culturales

Praga ya estaba incluida en nuestro mapa inicial, pero merece ahora una consideración más precisa.

El Café Slavia, frente al Teatro Nacional, nació en el contexto de la gran transformación cultural de la ciudad en las últimas décadas del siglo XIX. El establecimiento se creó como café de lujo destinado a las reuniones de la sociedad praguense.

La importancia de Praga no reside solamente en un café concreto. Como sucede en Viena, existe una red de cafés que acompaña la historia intelectual de la ciudad.

En este contexto resulta fundamental recordar la relación entre café, literatura, filosofía y vida universitaria. Praga fue, durante las primeras décadas del siglo XX, uno de los grandes espacios centroeuropeos de intercambio entre las culturas checa, alemana y judía.

Por eso, en una versión definitiva del trabajo, convendría dedicar a Praga una sección propia y no reducirla a una simple mención de Café Slavia.


9. Rumanía: Bucarest y el Café Capșa

En Bucarest, el Café Capșa desempeñó un papel semejante al de otros grandes cafés culturales de Europa central y oriental.

Su importancia se encuentra en la tradición intelectual y periodística de la ciudad y en su relación con escritores, artistas, periodistas y políticos rumanos.

Aquí, sin embargo, conviene aplicar el mismo criterio de rigor que estamos utilizando para todo el capítulo: no convertir una lista turística de celebridades en una tertulia documentada. Para la versión definitiva será preferible trabajar con estudios históricos sobre Capșa y con documentación de la Biblioteca Nacional de Rumanía antes de atribuir una determinada reunión o peña a escritores concretos.

Esta precaución es especialmente importante en Europa oriental, donde muchas historias de cafés han pasado a formar parte de la memoria cultural y posteriormente de la promoción turística.


Las tertulias no fueron un fenómeno menor ni una simple costumbre de escritores. Durante décadas constituyeron una de las formas más eficaces de circulación de ideas en las ciudades modernas.

El café fue, además, un espacio profundamente condicionado por su tiempo. Allí se reflejaron las transformaciones políticas, las nuevas corrientes artísticas, las tensiones sociales y los cambios en las costumbres. La bohemia convivió con la pobreza; la libertad intelectual, con las jerarquías sociales; la discusión política, con la censura; y la convivencia entre escritores, con rivalidades que en ocasiones fueron tan importantes como sus afinidades.

Tampoco puede ignorarse quiénes quedaron fuera. Durante mucho tiempo, el acceso de las mujeres a determinados cafés, clubes y círculos intelectuales estuvo limitado por las convenciones sociales. Muchas escritoras desarrollaron sus propias redes en salones particulares, asociaciones, redacciones y espacios culturales. Recuperar esas reuniones no significa añadir nombres femeninos a una historia ya escrita, sino reconstruir una parte de esa historia que durante mucho tiempo permaneció menos documentada.

Las guerras y los exilios alteraron definitivamente este mapa. En España, la Guerra Civil quebró redes intelectuales que habían tardado décadas en formarse. En Europa, las dictaduras, las persecuciones y la Segunda Guerra Mundial hicieron desaparecer comunidades culturales enteras. Algunos escritores murieron; otros huyeron; otros dejaron de reunirse en los lugares que habían definido su vida intelectual. Los cafés sobrevivieron en ocasiones a sus clientes, pero ya no fueron necesariamente los mismos espacios.

Después llegó otra transformación: la cultura dejó de depender tanto de la conversación presencial. Las revistas, las editoriales, la radio, la televisión y, finalmente, las tecnologías digitales modificaron la manera de producir y compartir ideas. El café dejó de ser una infraestructura imprescindible para la vida intelectual.

Sin embargo, su importancia histórica permanece.

En todo caso, pues, no fueron únicamente lugares donde se hablaba de literatura. Fueron lugares donde la literatura, el arte, la ciencia y la política se encontraron con la vida antes de convertirse en historia.

Cabe preguntarse, que quizá lo más grave en esta remembranza histórica no fue perder las mesas, sino perder la memoria de quiénes se habían sentado alrededor de ellas. De ahí, el motivo de esta elongada entrada. Porque cuando desaparece un edificio desaparece un lugar; cuando desaparecen sus nombres, sus conversaciones y sus conflictos, desaparece también una parte de la historia.

Recuperar hoy aquellas tertulias no consiste en reconstruir un decorado de bohemia. Consiste en volver a colocar, aunque sea sobre el papel, los nombres allí donde alguien quiso arrancarlos a través de guerras, dictaduras, exilios, censura y la inevitable muerte.


Cafés literarios y tertulias célebres


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